La fuerza del agua depende de la unión de sus gotas. Pocas no son nada. Muchas son el todo

El agua es blandita, sedosa, adaptable y dulce. Pero también es dura, terrible, poderosa, rompedora y peligrosa. Como los humanos. No es lo mismo acariciarla entre los dedos y recibirla cara a cara que con fuerza, de sopetón, sin esperarla, unida en millones de gotas.

La fuerza del agua depende de la unión de sus gotas. Pocas no son nada. Muchas son el todo. ¿Le entenderemos alguna vez?

La fuerza bruta pudo con los Meccano, los Tente o los Lego

Las piezas infantiles de un mecano me recuerdan a tardes de verano, a días de ocio vacío, a semanas rodeado de la madre y con posibilidad de ir al pueblo a seguir conociendo a gallinas, cerdos o asnos. Las primeras arquitecturas eran de madera y se sujetaban en el aire a costa de equilibrio. Luego, cuando ya la delicadeza había pasado entre los dedos aparecieron las construcciones metálicas o de plástico, los Lego, los Tente o los Meccano. Cuando nos quisieron convencer de que aquello servía para aprender —nadie sabe bien qué— obviamos de seguir jugando con aquello y nos pasamos al fútbol. La fuerza bruta se había apoderado de nosotros.

Es imposible sembrar piedras, no crecen

Es imposible sembrar piedras, no crecen. Si acaso se quedan quietas un tiempo y suelo desaparecen por efectos de la propia vida que todo lo cambia. A la sombra de una piedra hace frío, es un lugar inhóspito que no se recomienda utilizar más que en caso de apuros de cansancio vital. Siempre es mucho mejor buscar una cueva que aunque de piedra no tiene nada que ver pues contiene un hueco. Las personas siempre necesitamos un hueco en donde descansar.

Un patio cordobés para un amigo que se ha ido a descansar

Hoy quiero enviar este patio de Córdoba, llano de calas, de agua sonora, de peces en busca de comida, de macetas con geranios, de setos que esconden bancos para descansar, de sombras reservadas a mi amigo Chema.

Ayer te fuiste muy a tu pesar, nos dejaste sin querer, pero las órdenes de los cielos son muy duras y no somos capaces de negarnos a ellas. Al menos descansa en un lugar apetecible. Te gustaba la nieve, perderte por caminos imposibles hacia travesía. Pero mira, Chema, la nieve es muy fría, cambia a la tranquilidad del verde. Aquí estarás más recogido y nos será más fácil verte. Un abrazo. Cuidaremos de los tuyos, aunque sé que no lo necesitan.

Un campo de ababoles realizado con agua y pigmentos

El cuadro no es mío, la imagen si. La tomé en una exposición de acuarelas de diversos artistas locales. En este caso las de Ingrid me gustaron por lo bien que maneja el agua, los difuminados, el color limpio, las sensaciones apuntadas en sus obras. Es un ramo de flores, puede ser un campo de ababoles. Es simplemente una sensación refrescante.

Esqueletos rotos de pequeños núcleos urbanos

La decadencia urbana se comió centenares de pequeñas poblaciones rurales en el anterior siglo. Vamos camino de lo mismo pues es lógico que todas las personas deseen unas calidad de vida mínimas y suficientes, que resultan imposibles en los desperdigados pequeños núcleos que sobre zonas de montaña muchas veces han alimentado vida rural durante siglos.

Hoy estos esqueletos están rotos, pero dejan ver sus calles como ruinas arqueológicas urbanas que cobijan centenares de recuerdos y vidas, de esfuerzos y trabajos hoy desaparecidos. Son el pasado cubierto de verde.

Cuando los árboles fallan, los creamos más grandes

Cuando los árboles fallan, los creamos. En esta amplia paseo a la orilla del Mediterráneo las palmeras naturales tardan en crecer, quedan todas iguales, se pueden morir pues están vivas. El arte puede cumplir la función de engañar, de crear y provocar, de completar si es necesario.

Estos árboles dan sombra y no hay que podarlos, no crecen ni se mueren, pero hay que pintarlos. ¿Se imaginan si tuviéramos que ir pintando todos los árboles naturales de verde esperanza o verde primavera?

Ante el peligro hay que enrollarse sobre sí mismo y esconderse dentro. O no

Ante el peligro hay que enrollarse sobre sí mismo y esconderse dentro. Eso pensó el bicho de la imagen y tras tocarle con un dedo de forma suave se encerró sobre sí mismo. Es una actitud a la defensiva, no osó picarme ni morderme, no lanzarse sobre mi y tras un salto meterse entre mi escote. Simplemente se enrolló y quiso pasar desapercibido, sabiendo que su cáscara es dura como la piedra.

Esperé unos minutos pero creo que él se dio cuenta que yo seguía allí.

¿Qué tipo de agua envuelve las gotas de su misma agua?

La distribución aleatoria de unas gotas de agua sobre una hoja son simpáticas y curiosas. ¿En qué se basan? Si observamos estas gotas caídas sobre una hoja, se distribuyen dejando más o menos los mismos espacios vacíos entre ellas. La hoja está inclinada, no es plana, tiene volúmenes que harían que las gotas de agua se tuvieran que distribuir de forma más irregular, en cambio mantienen un orden aleatorio que yo no sabría explicar pero que se basará en algunas complejas leyes no entendidas por este observador. 

La tensión de la superficie de la gota de agua evita que el interior de cada gota se desplace hasta caer. Es como un envoltorio de agua para encerrar su propia agua.

Mandan escondidos los más listos, a los que nunca conocemos

Estamos atados a los que no dan la cara, esos que escondidos saben gobernarnos con trampa, no solo desde la política sino también desde el consumo, el trabajo sin derechos, el abuso de lo servicios que dosifican según los tiempos, buscando su beneficio o el poder de dominar, no siempre de gestionar.

Hay más manos dominado que permaneces escondidas a nuestra vida que aquellas que dando la cara son fácilmente criticables pues suelen ser los tontos útiles que se dejan manipular por los escondidos. Los listos no se bajan hasta los lugares en donde se les puede reconocer, saben esconder sus decisiones para no ser señalados.

El maravilloso mundo de los sueños

Soñamos con soñar y a veces, pocas, somos capaces de creer en nuestros sueños e incluso de volverlos a crear para recordar.

El mundo de los sueños es siempre oscuro, cálido, deforme, desenfocado en sus laterales. Es rápido e inventado, es dulce o duro, pero siempre atrayente y motivador. Es peligroso y a veces no nos deja defensas pues no lo conocemos, no lo dominamos. Pero siempre es fantástico.

Dicen que sin sueños no podríamos vivir, que forman parte interior de nosotros mismos, que son nuestros y que los recreamos para vaciar los pensamientos que atormentan. Dicen todo esto y lo contrario. Como decía el poeta: Los sueños, sueños son.

Un altar de poesía literaria, para entrar

Siempre es posible construir un altar de poesía, salpicado de expresiones que nos refuercen, nos retraten, nos reflejen con nuestras palabras. Lo podemos hacer en nuestro despacho o en nuestra mente recordando una frase que nos defina el camino.

Este pequeño altar de la imagen, es de una librería de Cambrils, Tarragona, la “Librería Isabel de Bellart" que en su entrada pero casi desapercibida entre una decoración maravillosa ha colocado esta maravilla para entrar pensando. Hay librerías que simplemente encantan al entran, te atrapan, te obligan a comprar sin querer. Esta es una de ellas. Mucho cuidado con entrar, sentirás que no es posible salir sin un libro.

Las aves se creen más inteligentes que nosotros

Desde lo alto se ve el horizonte más bajo, se observa más distancia y se logra ver hasta más lejos para poder sentirnos más capaces. Pero al final tenemos que bajar al suelo si queremos ser alguien. Excepto las aves, que pueden comer, hacer el amor o dormir en lo alto de su atalaya. Por eso ellas se sienten más importantes que nosotros. Saben que nunca podremos volar con facilidad.

Una vez libres ¿estaremos mejor o peor que antes?

Estamos llenos de nudos, de sujeciones complejas para deshacer y sentirnos totalmente libres. Pero con paciencia es posible soltarse. 

La gran duda es saber si una vez libres de ataduras estaremos mejor o peor que antes. La libertad no siempre es una suerte, depende de nuestras aptitudes para disfrutarla y de las capacidades que tengamos para ser útiles siendo totalmente libres. 

Lo cómodo, y a veces se nos olvida, es estar atado y bien atado. Antes de conseguir la libertad total hay que preguntarse si vamos a estar preparados para ella.

Somos únicos pero muy parecidos y débiles

Las reuniones de muchos se pueden hacer en orden o en desorden, con espíritu de compañía o con el enfrentamiento. No todos somos iguales: unos más largos, otros con punta, algunos más claros, otros disimulados, algunos cruzados, muchos inclinados hacia su beneficio privado. Pero siempre será el agua de la vida la que unifique colores oxidando nuestras formas, pues somos muy débiles aunque nos creamos duros como el hierro. Casi nunca somos acero.

Un enganche cualquiera a la vida de cualquiera

Todos estamos enganchados a algo en la vida y para ello necesitamos tener sensaciones, personas de compañía, historias que nos acompañan, circunstancias agradables y sustos con miedos. Todo sirve para sentirnos atados y enganchados ante la vida que nos lleva de bruces al final del camino. Sin la carga emocional de nuestra vida pasada no seríamos nada pues en ella está la sabiduría personal de cada uno, nuestras forma de comportarnos ante todo. Pero lo curioso es que muchas veces no sabríamos explicar bien qué nos engancha a la vida.

La historia de un monstruo con dos sombras distintas

Aquel monstruo en forma de insecto enorme me sorprendió ingratamente pues tenía dos sombras. Ejercía su sombra habitual, la que todos conocemos en la Tierra y una sobra de frente, muy distinta y para asustar pues nunca sabías si sus patas eran delgadas o gruesas, su cuerpo asqueroso era potente o inusualmente pequeño o si su aspecto era de un depredador de moscas o de una estrella cantarina.

Me habían dicho que todas las cucarachas al matarlas quedaban con las patas hacia arriba pues los últimos estertores les movían los músculos de las extremidades hasta darles la vuelta. Así que el pisotón fue más fuerte de lo acostumbrado. Al quedarse sin patas con músculos, perdió las dos sombras.

Un cangrejo asesino en salsa picante

El cangrejo de papel doblado, el cangrejo verde de origami se movía hacia mi amenazando con sus pinzas abiertas. Movían sus pequeños ojos saltones de arriba abajo buscando donde hacerme más daño, como pillar mis dedos con sus pinzas para apretar hasta doler. Yo acercaba un dedo, el más duro, pero enseguida me asustaba con sus rápidos movimientos. Al final, el cangrejo de papel doblado tuvo un descuido y logré agarrarlo por detrás. Cocido en salsa picante me resulto ligeramente seco, basto, soso. El papel llevaba excesiva goma arábiga.

La belleza de la flor del tomate cherry

Los productos más normales también tienen su belleza escondida. Unos simples tomates rojos, sabrosos y redondos, en este caso pequeños tipo cereza, tienen unas flores amarillas de las que poco a poco va surgiendo el fruto. A la izquierda se puede observar ligeramente uno de ellos empezándose a formar. La belleza de la vida simple, que se repite desde hace millones de años.

El muñeco de papel que se rió de mi

Al encontrarme junto a él pensé que era de papel; así me lo decía el catálogo. Me di la vuelta por detrás y vi los pliegues, el cierre de uno de ellos, la zona del cogote que permanecía ligeramente más doblada para poder sujetar la cabeza.

Pero os puedo jurar que al volver a mirarlo de frente me sonrió con carcajada, cambió su rictus y se me quedó mirando con guasa, levantando ligeramente su cabeza hacia mi. Aproveché para hacer la fotografía que os dejo, pero enseguida volvió a ponerse serio, con cara de papel.

Somos la suma de impresiones que nos forman y nos deforman

Tener nuevas impresiones, miedos incluso, sentir que estás vivo aunque sea provocándote la sensación de que somos algo más que simples comunes que deambulan por la vida, es positivo. La vida además de un recorrer es también un asumir, un sumar, un sentir, un aprender de los errores y de los miedos. Detrás de cada temor hay una solución, detrás de cada experiencia nueva hay un aprendizaje que se suma a nuestras circunstancias vitales. Somos simples sumas de impresiones que nos forman y nos deforman.

Planta roja para el Día del Trabajo

Hoy es el Día del Trabajo, así que nada mejor que traer unas pequeñas plantas rojas a nuestra mente, que entonan perfectamente con el sudor de la frente de quien tiene que trabajar, que cada vez son menos. Pequeñas plantas arrastradas por los suelos que pueden ser verdes o rojas y que con poco agua y alimentación salen entre las rocas y en las zonas de mucho frío. Como los trabajadores, vamos.

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