No era humo, eran nubes que venían a llevarse el día

No era humo, eran nubes que venían a llevarse el día. El sol se quedó arriba pues con él no pudieron, pero conmigo si y me lo quitaron aquella mañana. Somos débiles.

Estaciones numeradas para no perderse

Todas las estaciones que están numeradas van del uno al doce. Luego están las que se conoce por sus nombres. Y las de trenes. Y las que ni son estaciones ni se las espera. Todas las estaciones tienen sala de espera. Si no la tienen no son estaciones. Si acaso andenes para caminar en buscar del cambio. Todas las estaciones cambian a sus moradores, estén o no numeradas.

Tenía la boca abierta pero no respiraba ya. Mala señal

Tenía la boca abierta pero no respiraba ya. Se había quedado aplastado contra la pared sin que nadie supiera decirnos en qué momento quedó retratado. Pero era lo mismo. Su enorme ojo ya no miraba a nadie.

A partir de aquel primer día, siempre puso los huevos en el mismo nido

De las 108 posibilidades de poner un huevo, la gallina solo eligió aquella que al azar le pareció más arropada, más tranquila, algo más iluminada, envuelta por otras oquedades que la pudieran disimular. A partir de aquel primer día, siempre puso los huevos en el mismo nido.

No maltrates tanto a tus hijos, por favor. Es por su bien

No maltrates tanto a tus hijos, por favor. Es por su bien. No les des todo lo que te pidan pues estarás cayendo en sus propias trampas. Ni es bueno para ellos ni lo es para ti.

La individualidad del individuo divide los espacios indivisibles


La individualidad del individuo individual divide los espacios indivisibles. Aunque no estoy seguro de ello.

Todavía se conserva la marca en la pared del pescado pescado

Era la pequeña historia de un pescado, pescado en la acequia del barrio para colgarlo en las calles y callar voces. Nunca habían sospechado que un pescado tan grande pusiera ser pescado. El pescado pescado se quedó boquiabierto pero tristemente seco y sin brillo por mucho que lo pusieron en una zona a la sombra para que el seco sol no se lo comiera demasiado pronto. Todavía se conserva la marca en la pared.

Belleza sencilla junto a la Catedral de Tarazona

A escasos metros de la Catedral de Tarazona, inmensa e imponente en su interior, nos podemos encontrar con bellezas pequeñas, sin valor, sencillas muestras del arte natural. Leves detalles de maderas muertas que intentan brillas por ellas solas. A veces incluso lo consiguen.

Arriba o abajo. Vomitorios o mingitorios. No toda la mierda es igual


Podrían no ser urinarios sino vomitorios, pero solo de pensar en acercar la boca hasta estos receptores de mierda nos entran ascos. Si han sido antes mingitorios de pollas diversas no podrían ser nunca vomitorios de bocas diversas. O una cosa o la otra. Arriba o abajo.

La libertad es algo muy complicado de sujetar

Apuntamos las ideas, la sufrimos, intentamos darles forma y cuando ya están configuradas se nos marchan o nos las machacan. Nos falta libertad pues siempre pensamos que la libertad es algo muy complicado de sujetar, que es algo etéreo, que surge pero enseguida se escapa.

Edificar con palabras un edificio imposible. E inconexo

No somos capaces de rehabilitar algo que no sea de nuestra propiedad. ¡Para qué! Ni que esté en un meandro que es un lugar sin futuro, con las únicas posibilidades de que se convierta en un paisaje lleno de huertas. El porvenir de todo este es escaso, no da ni para comprar un cinturón de castidad que son los cinturones menos castos de todos. Si se usan, es para poder usarlos luego. Todo lo que se pone se quita.

Basura modernamente ordenada para ser vieja

Eras los restos, los desechos, curiosamente antiguos ya aunque solo hubieran pasado 5 años. Eran las muestras almacenadas de un evento. Eran la puesta en escena, la desorbitada colocación para disimular y hacer creer que existía. Pero todo era falso. Y si no, seguro que al menos era plástico barato. Basura modernamente ordenada.

Una ventana sin luz para mirar de otro modo

Miremos sin encontrar por la ventana sin luz. Tras ella está Vitoria pero no se intuye. Debe esconderse para disimular. Son reflejos de una plaza que acoge al que quiere mirar de otro modo. Solo es eso.

No fumaremos. Pero por que nunca hemos fumado


Se empeñan en no dejarnos fumar. No smoke pero avisando que si lo hacemos puede explotar todo. ¿Qué todo? Pero si ya nos lo dibujan en rojo fuego, para que lo entendamos incluso los que nos abemos leer. De acuerdo. No fumaremos. Pero simplemente por que nunca hemos fumado.

La rebeldía de una banqueta muy presumida

Aquella fría noche el vacío de la calle me acompañaba. Nadie se escuchaba por la zona, era el silencio de la ausencia de personas. Ni el aire osaba molestar. Fuera del bar una banqueta permanecía esperando mejor hora para que la ocuparan los fumadores. Nadie se fijó en mi paseo. Ni el taburete se inmutó. Durante unos segundos me quedé mirando el interior de “La Parcela” sin que nadie se asomara a la barra. También parecía vacío el local. Sentí la sensación de que si me llevaba la banqueta nadie se fijaría, pero estoy seguro que ella misma se hubiera declarado en rebeldía.

Una puerta histórica en el centro de la Zaragoza medieval

Una puerta en el centro de Zaragoza. El tiempo ha pasado sobre ella y sin poder hablar nos enseña su historia restaurada. ¿Cuantas personas habrán pasado por su postigo? ¿cuantas habrán entrado a través suya con decenas de problemas hoy solucionados o muertos? Era la puerta de la cárcel de mujeres de la Zaragoza medieval.

No sabemos lo que se tiene hasta que lo entregamos

No sabemos lo que tenemos hasta que lo damos a los demás y nos lo agradecen. O hasta que lo recontamos y vemos que es poco o mucho. Lo que se posee no sirve de nada si no se utiliza para gastarlo o regalarlo.

Mar de Valencia, negro por el día de enero

También el mar puede ser negro pues el color depende de nuestros ojos y de la luz que le pongamos a la vida. Pero la grandeza del mar es tan inmensa que aunque negra sigue impresionando. O más.

La Malvaloca vestida de negro satén

No es arena negra, es luz negra. Tampoco es verdad, es luz de día pero que se pierde con la excesiva potencia de la luz del sol en contraluz. Tampoco estoy seguro. la imagen es mía pero me gusta hacerme el inseguro. Es la Malvaloca, una playa con nombre simpático. De eso si estoy convencido.

No estoy seguro de si voy o vengo. Incluso ni si estoy o me he ido ya

¡Vámonos!
Aunque no estoy seguro de si voy o vengo, de si merece la ocasión el irme hasta tan lejos simplemente para encontrarme con el agua.
Al observar el suelo entendi que o bien alguien ya había ido y ahora no se veía por ningún sitio, o eras mis propias huellas que se habían posado antes de que yo decidira qué hacer. 
¡Vámonos! Pero para atrás.

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