Un 4 girado es como una intuición de la que no hay que fiarse

Al cero se le puede dar la vuelta, sin problemas, y seguirá siendo un cero a la izquierda o a la derecha. Pero al cuatro no es posible darle la vuelta pues se convierte en un grafismo sin motivación, sin camino, sin dicción. Un cuatro girado es como una vuelta al pasado, simplemente una intuición de la que no conviene fiarse siempre.

El maravilloso caos que cura del caos absoluto. Prohibido borrar

Hay teorías del caos, hay personas que pensamos que el caos es hermoso precisamente por eso, por ser horroroso. Que el caos sirve para encontrar la luz, para movernos a salir, para impulsarnos en la búsqueda de su contrario. No tengo ni idea de lo que digo, tal vez sea que mi cabeza ya está dentro del caos. Pero del suyo, no del mío.

Todos podemos ser varias cosas a la vez. Depende de la mirada

Buscando espacios lo fácil es trocear, encuadrar la mirada, abstraerse de lo que uno no quiere mirar para lograr que el resultado sea otro. Esto es un dragón, pero visto así no lo parece. Incluso al creador de la obra le costaría reconocer su dragón. Todos podemos ser varias cosas a la vez, o según como se nos mire.

El frío no es motivo para no seguir creyendo

Uno hombres judíos se encuentran orando en el Muro Occidental de los Lamentos del antiguo Templo de Salomón mientras la nieve caía en la ciudad vieja de Jerusalén este fin de semana. La religiosidad y el deseo de rezar no impide que siempre haya personas dispuestas al contacto con sus creencias, con los dioses. Fotografía de Menahem Kahana

Nota.: Esta imagen no es del autor del blog y no se puede copiar para usarla con fines comerciales. 

Nunca quise robarle el alma, si acaso la mirada

Desdibujaba su cara el propio miedo a fotografiarse. No lo vi hasta llegar a casa, cuando ya no me podía improperar. Nunca quise robarle el alma, si acaso la mirada.

Miraba su lienzo, él, y lo cacé en sus pensamientos

Miraba su lienzo, él, y lo cacé en sus pensamientos. Pensaba interiormente, él, pero no pude pillarle sus sueños. Por eso me ha quedado un retrato vacío del pintor de las Ramblas que empezaba la mañana.

Pintor español para extranjeros. O no siempre

Pintor de mi calle, de la calle, de su calle. Pintor que se conoce el sitio y se asienta para vender y repetir sus artesanales pinturas, pintor de turistas, de salones desconocidos, de paisajes coloristas que venden sol. Pintor español para extranjeros. O no.

Este señor solo busca que le suene el cubo. Nada de asustar

Prohibido asustarse aunque se te mueva al llegar a su vera. Es de mentirijillas, es un señor con familia, es un tipo la mar de amable y simpático. Pero pone cara de susto para intentar que le prestan atención. Es una manera de llenar el cubo. Bueno, llenar llenar no. Que suene si acaso.

Es España, lo siento. Es el centro de Madrid

Es Madrid, ese Madrid que algunos no quieren reconocer que pasa hambre y pobreza. Es España, esa España que ya no se puede esconder. Es enero del 2015, en el cruce que va al Museo del Prado de Madrid, de España. El suelo está sucio, todo es un cúmulo de miseria. Es España, lo siento.

Bailemos al son de la lluvia azul


Bailemos al son de la lluvia, movámonos en compañía para sentir la calidez del toque humano. Mojémonos con la alegría que nos entrega el saber que todo momento puede ser único y especial.

Te quería verde, pero me saliste muy blanda y moldeable

Verde, te quería verde, pero te me arrugaste en cuento te di calor. Así es imposible medir mi amor hacia ti. Ya lo siento por los dos pues nos hemos visto castigados a vernos solo sobre las mesas frías de los museos.

Tampoco a mi me gusta nada. Aunque sean caminos retorcidos

Extrañas estructuras de dolor, de plantear caminos que no llevan a ninguna parte, de mostrarnos soterradas salidas oscuras que en realidad son retorcidas maneras de marearnos dando vueltas sobre sí mismos. No tengo ni idea de qué se trata, pero no me gusta nada.

La violencia es flexible y se puede enrollar sobre sí misma

La violencia se puede recoger, plegar, enrollar, encoger, guardar en un cajón, guardarla en un armario. La violencia es capaz de minimizarse si queremos que no nos moleste, que no se adueñe de nuestra habitación, que no ocupe más que lo imprescindible, que casi siempre debería ser nada. La violencia es flexible, pero casi siempre tendemos a estirarla hasta que se oxida. Somos violentos desde la imbecilidad.

A esta imagen no se le puede escuchar el ruido. No sirve de nada

No se puede escuchar el ruido. Es un torrente de agua cayendo pero silenciosa. No es nada. En realidad no es nada pues no dice lo mismo, ha perdido su acompasado sonido de agua viva. Aunque queramos imaginar la realidad, no sabemos, no podemos.

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