Caballo percherón libre y hermoso

Entre las bellezas posibles de la desembocadura del río Gállego está la de encontrarte con un caballo percherón. Que no tiene lógica si se observa desde fuera, pero está por allí paseando y luciendo “palmito”. Grande, hermoso, sabedor de su belleza, disfruta de su campo y su hierba. Cosas de caballos libres.

Trillizos en una nuez natural

La vida es simpleza y belleza a partes diferentes, depende de cada elemento. Pero a veces también tiene un componente de sorpresa. Encontrar un trébol de cuatro hojas es complicado. Darte de bruces con una nuez que tenga trillizos también. Partos naturales pero más múltiples de lo ordinario en los frutos, en las flores, en las hierbas. Curiosidades naturales.

Santa María de Oseira, en Orense

Esta imagen del claustro del Monasterio cisterciense de Santa María de Oseira en Orense nos cuenta la primera impresión de la vida en los monasterios gallegos. Las humedades son tan tremendas, que a los visitantes nos impresionan.

Este monasterio, originario del siglo XII, denominado por algunos como "el Escorial Gallego" está situado en el concello de Cea y es la primera fundación del Císter en Galicia. En el mismo lugar y antes de realizar el primer edificio sólido existía un pequeño monasterio fundado por unos eremitas que desde el año 1141 decidieron seguir la Regla Cisterciense hasta que llegaron nuevos monjes desde el propio Claraval, de donde era San Bernardo que luego fue el papa Honorio III.

La iglesia del Monasterio de Santa María de Oseira no se iniciaría mucho más tarde siendo consagrada en el año 1239. En el siglo XIII se construyó un cimborrio con cúpula sobre pechinas en el crucero. Como era obligatorio en las iglesias cistercienses, no existen esculturas de aquellos siglos. Su explendor decayó y hasta el siglo XX y desde la desamortización, estaba vacío. En la actualidad siguen viviendo en su interior monjes del Císter.

La soledad de la gaviota solitaria

Las gaviotas suelen ser muy solitarias. Viven en bandadas, en grupos numerosos, pero van a su aire. A ese aire de mar que les otorga una visión espectacular del peligro del agua brava. Son aves cazadoras de gangas, que saben bien los horarios de lo más fácil y en qué momento deben estar en cada lugar. Deberíamos aprender de ellas a volar, y a saber elegir los momentos.

Rana verde escondida a punto de ser Príncipe

Yo estoy seguro que me estaba mirando. Era una rana escondida entre los cañizares muy atenta a mis movimientos. Las ranas si aspiran a ser Príncipes tienen que ser muy listas, de entrada. Es que es complicado pasar el examen de Príncipes. Esta rana yo la ví…, un poco paradica…, para ser Príncipe de cuentos no sé, no llegaba, y para ser Príncipe de Ínsulas aunque fueran Baratarias, menos. Pero nunca se sabe.

Playa de las Catedrales en Galicia. Uff!

La Playa de las Catedrales en Galicia es uno de esos lugares que una vez visitados ya no se olvidan. No es posible retratar en una imagen aquellas formaciones de rocas y de naturaleza que se recorre en todo un día. No es un punto, es un espacio para descubrir, para valorar la impresionante fuerza de la naturaleza. Hay puntos de inicio, varios, pero sobre todo hay también momentos. No es lo mismo con sol que lloviendo, y todos tienen su especial encanto.

Pelillos en la tripa que impiden disfrutar

Algunas plantas son muy suyas, algunas flores no quieren ser tocadas, intentan defenderse contra los insectos poniendo trabas, pelillos a la mar, púas contra los abdómenes de los voladores que osas posarse en sus bellezas naturales, para chuparles el sabor. Los vientres con pelos nunca me han gustado.

Lo desenfocado existe, aunque esté lejos

Veamos desde cerca lo lejano, enfoquemos lo de cerca pues es lo que siempre podemos tocar. Lo de lejos es el ambiente, el color, lo que termina enmarcándonos la vida. También lo desenfocado nos afecta, aunque creamos que menos. No lo podemos tocar, pero lo necesitamos para ver todo el conjunto.

No expliques el Arte Contemporáneo

Si alguna vez intentamos explicar o incluso entender el Arte Contemporáneo, una de las cosas primeras que observamos es que ahora el arte no tiene porqué ser bello.

Y explicar esto es una cuestión compleja, pues siempre hemos defendido en el clasicismo que el arte debería mostrar la belleza, ensalzar lo hermoso a través de encuadres, colores, composiciones, formas.

Eso sin contar que el arte antiguo ensalzaba lo religioso, lo bueno, lo santo, lo correcto. Lo únicamente permitido y que se debía propagar.

Ahora con el Arte Contemporáneo sucede casi todo lo contrario. Se ensalza la provocación, la verdad que entendemos cada uno de nosotros como creadores, y por ello lo feo, lo bruto, lo bestial, la realidad del mundo a través de interpretaciones muy personales.

Si en realidad somos capaces como humanos de matarnos entre nosotros, de hacernos sufrir…, ya no tiene sentido mostrarnos siempre bellos, cándidos, santos o guapos.

No tenemos virtudes suficientes como sociedad contemporánea (posiblemente nunca las hayamos tenido como seres que nos creemos eternos), y por ello no debemos pedirle al arte que las tenga.

Somos violentos, incapaces, ásperos  y brutos.

Somos sucios, y complicados de entender, serios y egoístas.

Y así es el arte contemporáneo, una demostración de lo que somos.

Si un día cambiamos a mejor, sin duda el arte volverá a cambiar también con nosotros, pues el arte es simplemente una actividad humana que modificamos mientras nos vamos modificando.

Ibon Aranberri y Jorge Oteiza, por los suelos

Nadie dijo nunca que visitar una obra de arte en un museo fuera fácil. Ni siendo clásica ni contemporánea. Menos estas últimas, pues los autores no las ponen fáciles a los visitantes. Deben impresionarnos, quebrarnos la voz incluso, desesperarnos o producir asco y sonrojo. Se trata de provocar sensaciones, y aquí estamos ahora, intentando explicar esta obra de Ibon Aranberri.

Se trata de unas hojas de papel pintadas con spray sobre impresiones digitales de una fotografía realizada a la escultura de Oteiza que se encuentra en el puente sobre el Bidasoa y que nos marca la frontera teórica entre Francia y España.

Se han diseminado por el suelo decenas de estas impresiones, pintadas después con un spray en rojo, simulando los trazos que la escultura original sufría en su emplazamiento a manos de bárbaros que sin sentido iban marcando la escultura mientras los limpiadores de la administración los borraban a continuación con agua a presión.

Una lucha entre agua y roca, entre pintura roja y piedra clara. Entre unos hombres y otros hombres.

La Catedral del Mar necesita la primera visita de noche

Hay lugares que te atrapan desde la primera visita. La Catedral del Mar de Barcelona es uno de ellos. Más si entras la primera vez de noche. Nunca entres a conocerla de día. Luego, en posteriores entradas sí, vuelve de día y mírala con otros ojos, disfrutando de otros objetos y con otra luz para poder ver las vidrieras. Pero la primera visita…, si quieres disfrutarla como si te creyeras que es de otro tiempo…, entra de noche y pasea por su entorno exterior, sus calles y sus tiendas. Te la creerás de otra manera.

Ya no sirven para nada. Joder. ¡No les tengas miedo!

Yo pienso…, bueno yo creo de verdad que no nos debería dar miedo asomarnos a estos espejos. Ya no reflejan nada, están atrapados en la imagen, no son capaces de vernos, de reflejarnos. 

Pueden parecer muchos y muy unidos, pero en realidad no son nada, están ya sin su mayor calidad de uso que es reflejarnos, aquí ya no…, son incapaces. 

¡Asómate!… ¿ves?…, no quedas reflejado. Tranquilo. Ya no sirven para nada.

Estamos sujetos por una mano invisible

A veces tenemos la sensación de que nos sujetan, de que algo o alguien, por encima de nosotros, nos lleva de la mano a donde ellos quieren. No es que estamos dominados, es que nunca hemos estado libres y por eso no se produce la dominación sino la ocupación en paz. Nos llevan entre sábanas de color gris y nos sujetan hasta donde algo o alguien quiere someternos, para obtener su beneficio social. O tal vez no. Debe ser el día.

Es la naturaleza aunque ya oscura

Fue flor, quiso ser fruto, quedó seco y muerto y son ahora un cúmulo de sombra sobre lo que llegó a ser. Es el camino de la vida, hasta que quedas seco de ideas, de utilidad. Pero incluso ahora…, sigue escondiendo las semillas que podrían multiplicar su vida. Es la naturaleza aunque ya oscura.

Una simple pero muy bella pared

Es una fachada, una simple fachada de un gran edificio, el de la CaixaForum de Zaragoza. Construir con ARTE y buen gusto ayuda a ese urbanismo amable que ayuda a que las ciudades sean más bellas y por ello más útiles.

Azul y blanco deseando acompañarse

      Nubes molestando al avión o avión rompiendo las nubes.                               
                                                     Blanco y azul, silencio.
Duro y blando, metal contra algodón.
                 ¿Y al final quien desaparecerá antes?
                                                                               Hoy ya no están. Ni los blandos ni los duros.

Nieblas de final de un año, para limpiar el camino

Semanas de nieblas, de grises que nos envuelven, de humedades y fríos. Es el final del otoño, ese mismo que añoramos en los días duros de verano y que ahora sufrimos. Nunca estamos de acuerdo con lo que tenemos. Por eso logramos mejorar en nuestras vidas.

Son nieblas de finales de año, de ese tiempo en que logramos limpiarnos de polvo para poder empezar una nueva caminata en un nuevo periodo vital.

Una simple flor de Huesca. El verano volverá a existir

Las flores vivas me gustan y para tenerlas mucho tiempo entre mis recuerdos, las fotografío. Me duran mucho más que si las corto y las pongo en agua. Los cadáveres de flores nunca me han gustado. Son excesivamente bellas para cortarlas por los pies.

Alambrada del campo de exterminio de Sachsenhausen

Es un espacio atrapado en el tiempo, es parte de la alambrada del campo de concentración y exterminio de Sachsenhausen, muy cerca de Berlín. No fue de los peores hasta su final, pero fue de los que más tarde se cerraron pues tras los alemanes lo tuvieron abierto los rusos nunca se logró saber para qué ni para quién.

En la imagen podría verse un hombre atrapado en la alambrada, o una mujer enganchada en el alambre de espino, en su intento por huir. Pero este otoño hemos tenido suerte: es simplemente una hoja del otoño tardía.

Es el cadáver que nos indica que todavía es posible el horror, la equivocación social de pensar que como no somos capaces de resolver los problemas con el diálogo y la paz, lo más rápido es resolverlos con la violencia. Somos humanos, lo que no significa que seamos inteligentes.

Barros de colores, para tapar y destapar

Barros de colores que tapan los otros colores. Depósitos de ríos y de insectos que producen construcciones cuando menos curiosas. Sigue siendo la vida natural de lo que no siempre tenemos cerca para observar. No somos los que más creamos, sino los que más destruimos.

La última hoja de otoño

Todos estamos viendo el final del otoño, las primeras nieves o nieblas, los fríos de la mañana que quieren rompernos la cara y no nos dejamos. Es el ciclo inevitable de la vida que se repite incansablemente. Los amarillos y los grises, los marrones y algunos rojos que se resisten. El fin para volver a nacer.

La entrada al barrio. A un barrio

Alguien puso nombre a la entrada, puso el cartel que indicaba a donde se estaba entrando. Al barrio. Un barrio es un núcleo cerrado, pues si está muy abierto ya no es barrio sino parte de la ciudad. Un barrio es un bloque autónomo en muchas formas de vida, de servicios y de sociedad. Este cartel indicaba con colores vivos que se estaba entrando en “un” barrio, pero en realidad se estaba entrando “en el” barrio.

Micro Macro natural, para engañarnos

Hay que acercarse a la vida natural, olerla incluso, ver los detalles y observar que no es como imaginábamos. Todo es más voluptuoso, más suave, y hermoso. Como milagrosamente creado para demostrar que nosotros, los que observamos, seríamos incapaces de formar aquello si antes no se hubiera creado. Somos capaces de copiar, de aprender por copia, pero no tanto de crear desde cero.

Mirando el espejo del agua

Las pequeñas sorpresas se las encuentra uno en donde menos se lo espera. Debajo del agua incluso. Alguien había decidido pintar unas piedras en un río urbano y dejarlas que se miraran en el espejo del agua y que los paseantes las contemplaran. Curiosa forma de darle vida a unas simples piedras.

No está muerto. Está descansando

Este barco varado lo encontré por Asturias ya hace unos años. El Cantábrico y sus mareas convierten en cadáveres varados a los que con marea baja son herramientas de trabajo. La belleza engaña aquí, pues parece una muerte y en cambio es un simple descanso.

Parque Oriente de Zaragoza. Zona verde

Una zona tranquila de Zaragoza, el Parque de Oriente, el parque o zona verde más al oriente de la ciudad, hasta que construyeron otro parque hace unos años, más al oriente todavía. Un lugar para jugar, hacer deporte y pasear.

Ventana gallega, que no nos dice nada

Una ventana es siempre un lugar de misterio, de sueños escondidos, de peligros. ¿Y si nos están mirando desde dentro? Fuera estamos nosotros, pero tras las verjas nunca lo sabremos. Esta además…, es una ventana gallega.

Damasquinado de Toledo, artesanía y arte

Los damasquinados son estas maravillosas figuras realizadas a mano en unas piezas de hierro al que se le incrustan panes de plata y oro de 24 kilates, hasta formar estos platos, figuras, objetos de todo tipo, hermosísimos y que si está realizado el damasquinado a mano, resultan de una calidad excepcional. En España se realiza principalmente en Toledo, pero también hay industrias y artesanos en el País Vasco. Este ejemplo es de Toledo. Su nombre viene de una técnica que se realizaba en Damasco, aunque también en España hay piezas de más de 2.000 años de antigüedad con la misma técnica en armas prerromanas.

Suma de tiempos nuestros, que salen desde dentro

Cúmulo de hojas, cúmulo de días, de tiempos que van saliendo desde dentro. 

Todos son nuestros, todos diferentes aunque nos parezcan iguales. 

Todos se arrugan en cuanto se acaban, dejan de ser brillantes pero los seguimos recordando. 

Son siempre tiempos nuestros, aunque nos los hayan robado, pues todos han emanado desde el tú mismo.

Si los seguimos apreciando, siguen siendo hermosos.

El mar sigue fiel en invierno. Fallamos nosotros

La playa sigue existiendo en invierno. Vacía, casi solitaria, algo más gris, sin tanta luz, pero llena de agua y arena, limpia o bellamente sucia de productos naturales. El mar sigue vivo esperándote, él sigue fiel en el mismo lugar que en verano. Somos nosotros los que fallamos.

Son 300 cebollas esperando a nacer

Si un dia nos mostraran 300 cebollas nos imaginariamos un campo enorme llenos de plantas espigadas y derechas. Pero en este caso solo son casi dos, simplemente casi dos flores de cebolla. Puede parecernos un milagro que de una semilla diminuta pueda salir un fruto de casi un kilo de peso. Y efetivamente…, es un milagro natural.

Flores de calor, para el otoño de frío

Flores rojas u hojas rojas. Es el otoño, la sensación de que debemos descansar para volver con más fuerzas renovadas. Es el calor del hogar, pues en la calle será complicado retenerlo, es el rojo pasión o el rojo apasionado. Es la potencia que aumenta en los últimos segundos del verano.

Ventana de la cárcel voluntaria

Esta ventanita de un convento de clausura sirve para comunicarse con la vida, para vender repostería o para que se hable muy levemente con las personas que acuden a comprar. Es el clásico torno de un convento, que permanece cerrado hasta que se llama con los nudillos. Si observan que eres hombre, te hablan pero no ves. Si eres mujer sí logras verles la cara y la conversación puede ser más extensa. Es la ventana de la cárcel voluntaria.

Flor rosa con luces amarillas, de un otoño amable

Una simple flor de comienzos de otoño, para recordarnos que la naturaleza no para de crear colores y formas. Un bello ejemplo de que lo natural es complicado de imitar, pues su diseño en simplemente fabuloso.

Un juego de colores, de luces, de brillos

Muchas veces es una simple luz la que nos lleva la mirada de un sitio a otro. No son volúmenes, formas, solo es luz la que te atrapa, la que nos llama desesperadamente. Huimos de lo gris, buscamos el color, pero sobre todo buscamos el color que contraste con su entorno. Que se unan colores complementarios y que salga ganando el que más nos atrape en ese momento. Si todo el entorno fuera cálidos y brillante, unos toques de gris neutro y apagado en el centro, serían los que nos obligarían a mirar.

Músico callejero en Dresden. Y sonaba muy bien

Siempre me han interesado los pequeños negocios, los trabajos particulares, los autoempleos, el arte y la música. Todo ello está aquí. 

Un solo hombre y tres instrumentos musicales tocados a la vez. No es posible pedir más, pues aunque no lo podamos saber por la imagen, sonaba muy bien en una de las zonas más conocidas de Dresden.

Estas persoans que nos llenan las calles de otro color, con otro sonido, son muchas veces los que dan vida a los grandes monumentos casi muertos. Las piedras también necesitan vida.

Vernos al revés es volvernos a descubrir

Vernos al revés nos cambia, nos muestras rincones que no habíamos observado nunca. Vernos en un espejo es en realidad vernos al revés de como nos ven todos. Pero nosotros eso no lo creemos así. Nos vemos sin distorsionar, pues nos vemos enfrente.

No era magia, era ilusión nuestra por que lo fuera

Flotar en el aire es cuestión de impresionar, de creérselo, de intentarlo más bien. A veces es la mirada la que nos engaña, otras veces somos nosotros mismos los que estamos encantados con ser engañados. Nacemos para dejarnos engañar si a cambio logramos ver aquello que nos imaginamos ver. Somos animales de costumbres.

Dios sujeta a Jesucristo, para llevásrselo. Pila bautismal

Sobre una pila bautismal de una iglesia protestante de Berlín (anteriormente católica) podemos ver esta escultura que a modo de cubrecabezas, flota sobre los que acuden al bautizo, mostrando a Dios que sujeta a Jesucristo yacente. Una forma gráfica de enseñar a las generaciones antiguas que no sabían leer los textos sagrados, que Dios está con todos los que en Él creen, y que acude a su ayuda tras la muerte de cada uno. iconos para enseñar religión a través de Arte.

Milagros de jabón, para hacer sonreír a los niños

Una mentalidad limpia puede soñar con pompas de jabón que te envuelve, un niño puede pensar que con aire y poco más se pueden crear monstruos buenos que se deshacen en cuanto se tocan. Son nubes de colores, son casi milagros de jabón.

Artesano callejero del arte turístico

El trabajo en la calle es muy duro, pero aun así deja espacio a la pintura, a la sensibilidad, al arte sencillo de quien repite los mismos modelos para ganarse la vida. Son artesanos de la pintura acrílica, pero se parecen muchas veces a los artistas de precios altos. Que pinten para los turistas no es un adjetivo calificativo negativo.Nos sorprendería saber cuántos artistas de precio alto, pintan por encargo para los ricos turistas de paredes enormes que no saben con qué llenar.

Lo hacemos gratis, oiga, por amor al arte

Está tan mal la cosita, que en cuanto vemos un taller nos acercamos en masa a buscar la puerta y llamar. Es el tiempo de reconstruir el trabajo, de crear talleres, empresas donde nos acojan. Lo hacemos gratis, oiga, con amor al arte, en serio.

No ha ido mal el día ciego, del músico de jazz

Guitarra, partitura, gafas de ciego, barba, pantalones a juego. La chica viajera le dejó unas monedas por su música, por romper el silencio con un jazz muy agradable. El ciego mira al horizonte aunque su rabillo se baja un poco para ver cuánto. La chica ya sabe cuánto. Menos de lo que se merece. Su enorme bolso la delata como turista, su pantalón también la delata. Las gafas oscuras del cantante de jazz también nos delatan que no es ciego, sino un hombre al sol. Es de tarde y quedan pocos horas para completar el jornal. No ha ido mal el día.

Un río negro, porque lo miras de malas maneras

Cuando el río baja negro es que empiezas a ver negativamente la vida. No cambies de río, cambia de gafas con las que están andando en búsqueda de tu futuro. Y recuerda que la única persona que tiene que tomar la decisión de cambiar las gafas eres tú. El oftalmólogo a lo sumo te mide el tamaño del cambio.

Una familia zaragozana de vacaciones en el río

Es una familia zaragozana, una familia de vacaciones en la playa, aunque no esté muy limpia, pero al menos se ve muy natural. Los hijos van creciendo mientras la madre observa que el agua está lo más limpia posible. Debe cuidarlos. Le quedan tres hijos, tuvo más, pero los tiempos son malos y los peligros muchos. Por eso está con esa cara de amargada, aunque esté de vacaciones en el río.

Si uno es feo, debe resignarse y potenciar otros valores

Si uno es feo, no puede hacer mucho, aguantar su cara con dignidad y plantearse que igual tienes otros valores. Este pato por ejemplo es feo de cojones, pero en cambio nada como ninguno. Es limpio, ayuda a otros patos en lo que puede y es feliz aunque sea feo. Y lo sabe, pero no le da mayor importancia. Su rojo acné lo disimula con gallardía y punto pelota. Eso sí, mejora mucho con el peinado que lleva.

Y todo para morirse ellas también

En la muerte tendemos a perder el color, a quedarnos grises claros, ya no sólo de cara sino también de sentido, de sensación. Es una hoja muerta en un cementerio de hojas muertas donde las moscas grises van a comer putrefacciones, como podemos ver si afinamos la vista, en la zona derecha, por el centro. Buscan carroña, basura podrida, humedad descompuesta. Buscan muerte y asco, nos buscan. Y todo para morirse ellas también.

Un mar está tranquilo, sólo si no te has acercado lo suficiente

Nunca el mar está tranquilo. De lejos todo nos parece más calmado que como en realidad es por dentro. Pero al acercarnos al asunto, es cuando observamos las olas en su tamaño, las tempestades pequeñas que se esconden entre los barcos, los problemas que no preveíamos. Para navegar ante la vida hay que ir hasta ella, enfrentarse a la realidad y no verla a mucha distancia. Engañarse no sirve, pues como mucho es un tiempo corto de autoengaño. La realidad siempre se impone.

Un carro viejo en los campos de Castilla la Vieja

Un carro viejo en unos campos viejos de Castilla la Vieja. Es el fin de unas épocas, de unos tiempos ya muertos. Nada vuelve una vez se logra superar. Y quedan los esqueletos de los válidos, de los que fueron útiles y ahora son simplemente un bello objeto de basura. Fueron herramientas de pan y mies, ahora sólo son un objeto sin dueño pues este ya murió antes. Nadie cuida a nadie.

Dos clavos calvos en la madera muerta de la puerta vieja

Dos clavos calvos en la madera muerta de la puerta vieja. Una señal de antaño que nos lleva a tener cuidado con el pasado pues siempre vuelve y a veces con la punta oxidada que te recuerda que hay que estar vacunado contra los malos recuerdos.Mucho cuidado con clavarte el pasado en un dedo que no esperabas.

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